La firma
Un despacho con nombre y apellido
Desde 1995, los asuntos que llegan a este despacho los atiende el socio que lo fundó.
Desde entonces
1995
El año en que abrió el despacho
La firma se fundó en 1995 con una convicción que no ha cambiado: un asunto legal se atiende con estudio y con la cara de quien lo lleva. Ni de prisa, ni por delegación.
El método sigue siendo el mismo desde el primer día: cada caso se analiza antes de opinarse, y cada opinión se sostiene con criterio.
Hoy, el despacho acompaña a empresas en lo corporativo y mercantil con esa misma manera de trabajar.
Cada cliente sabe quién lleva su asunto, porque quien lo lleva firma con su nombre.
El socio fundador
Quien firma, atiende
En este despacho no hay intermediarios entre el cliente y el criterio. Los asuntos los estudia y los responde el socio fundador.
Armando Pinto
Socio fundador
Ejerce desde la fundación de la firma en 1995 con la misma regla: estudiar cada asunto antes de opinar y atenderlo de manera directa. Los clientes tratan con él, no con una oficina anónima.
Estudiar antes de opinar. Responder de frente. Esa ha sido la regla desde 1995.
Principios de ejercicio
Cómo ejercemos
Trayectoria desde 1995
Décadas de ejercicio continuo. No una firma improvisada.
El socio da la cara
Su asunto lo lleva quien firma con su nombre.
Rigor y claridad
Le explicamos su situación en un lenguaje que se entiende, para que decida con información completa.
Discreción absoluta
Su asunto se trata como lo que es: confidencial.